Milei no exigirá trato preferencial a Trump por los aranceles al acero y el aluminio y hay alerta por impacto en el empleo siderúrgico

Los gremios advierten que la medida global de Estados Unidos puede afectar directamente al empleo local. Desde la Cámara del Acero piden que el presidente intervenga, pero Milei no quiere cuestionar a Trump.

Entre los gremios que representan a la industria del acero y el aluminio hay preocupación por el impacto en el empleo que puede generar la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de subir las tasas arancelarias a la importación del acero y el aluminio.

Argentina es un proveedor de acero y aluminio para la industria norteamericana desde hace décadas y Aluar es un actor clave de en ese papel. Sin embargo, la guerra comercial entre China y Estados Unidos, empujó al actual presidente, Donald Trump a tomar la decisión.

Los sindicatos ya están en alerta por la medida que puede reducir las exportaciones, y por ende la actividad productiva y el empleo de manera directa.

Sin embargo, las primeras alarmas locales vinieron de las cámaras empresarias y de Aluar. La empresa radicada en Puerto Madryn pidió directamente que Javier Milei imponga la misma tasa local para el aluminio norteamericano que Estados Unidos impuso a nivel global en su país.

Eso es una declaración de guerra comercial directa, y Javier Milei no está dispuesto a tomar esa batalla con Trump.

Milei no quiere cuestionar a Donald

Javier Milei no hará en su viaje a Estados Unidos de la semana que viene reclamos a Donald Trump para que quite los aranceles del acero y el aluminio y mantiene en vilo a los gobernadores y empresarios del sector.

El líder republicano dijo en su habitual diálogo con periodistas en el salón Oval de la Casa Blanca que Argentina es uno de los países con los que mantiene déficit y con eso justificó el impuesto de 25 por ciento que aplica al acero y el aluminio.

Ahora, desde la Rosada confirmaron, como adelantó Clarín, que Milei no enfrentará a Trump por este tema. «Nosotros vamos por el Tratado de Libre Comercio, es mucho más que los aranceles», dijeron a este medio cerca de Milei.

Milei queda expuesto también ante Macri que, ante exactamente la misma medida cuando era presidente habló con Trump y logró que excluyera a la Argentina de los aranceles.

En las provincias hay bronca ante estos primeros trascendidos que indican que Milei no va a hacer nada, en medio del impacto que ya empezaron a tener los aranceles en la industria local.

El mayor impacto lo recibirá Aluar, única productora de aluminio primario del país que, en 2024, generó exportaciones a Estados Unidos por alrededor de 515 millones de dólares, lo que representa el 40 por ciento de sus ventas. En el caso del acero, Ternium y Tenaris, del Grupo Techint de Paolo Rocca, exportaron más de USD 100 millones a EEUU.

La postura de la Cámara del Acero

En tanto, la Cámara Argentina del Acero (CAA) emitió un comunicado en el que expresó: “Comprendemos la necesidad de establecer medida de defensa contra la competencia desleal frente al avance de China como principal productor de acero del mundo, pero la respuesta debe ser coordinada. La Argentina representa solo el 0,20% de la producción mundial y es un proveedor confiable. Hay una integración productiva entre el sector siderúrgico de ambos países: la industria norteamericana solicitó a la Argentina productos de acero que son insumos para su proceso productivo. Esta importación fue debidamente autorizada por los organismos norteamericanos competentes”.

Asimismo, la CAA expresó: “China se ha convertido en el mayor productor de acero del mundo con una participación del 54% en acero y más del 51% en productos terminados y se ha convertido en el principal exportador con más de 94 millones de toneladas durante el 2023 (el año pasado superó ese valor). La búsqueda de respuestas eficaces a los problemas de la sobrecapacidad de producción de acero, producto del comercio desleal, debe ser coordinada y basada en el diálogo y en la alianza estratégica y geopolítica que tiene los Estados Unidos con la Argentina”.

El comunicado de la CAA concluye con una visión optimista. “Por último, la CAA confía en que el gobierno pueda encontrar un canal de diálogo para retrotraer la medida que permita profundizar la integración productiva existente entre la industria siderúrgica competitiva de ambos países con beneficios mutuos para sus economías, el sector privado, los trabajadores y la cadena de valor del acero en su conjunto”, se afirmó.

Previamente, la CCA había emitido un informe en el que decía que la Argentina cumplió estrictamente con los volúmenes acordados desde 2018 en el marco del cupo anual y que hay integración productiva entre la producción siderúrgica de Argentina y Estados Unidos: los productos argentinos “complementan” la producción norteamericana con insumos de acero que Estados Unidos tiene limitantes de producción.

En ese informe también afirmaba que en 2018 la Argentina acordó un cupo absoluto (hard quota) anual de 180.000 toneladas de productos de acero, de los cuales 150.000 toneladas correspondían a tubos petroleros. También se acordaron “exclusiones” que permitían exportaciones de productos de acero argentinos, para el caso de que no hubiera producción norteamericana en cantidad o calidad. Por eso, la Argentina exportó en 2023 y 2024 productos de acero por el orden de los US$100/110 millones en ese mismo año.